ensayos


Fernando Silva: Un poco más de 25 años de amarle

Fecha: 27 May 2012 / Isolda Hurtado

Compilar una muestra de la creación literaria de Fernando Silva, mi suegro adorado para este número de El Hilo Azul, me dio el gozo de conjugar una relectura acendrada y acuciosa de su vasta obra en Poesía, Cuento, Novela, Teatrillo, Ensayos de la Lengua y de El Güegüence, Cocina nicaragüense y otros temas. Seleccioné sepias fotografías de sus álbumes y me alegró saber de la inclusión, por alguien más sumamente calificada, de su personalísima obra plástica.

Su infancia en el Río San Juan, transcurrida entre el silencio de la selva y el rumor de los rápidos caudalosos, entre el asombro y el temor, entre la diáfana alegría de los días soleados y la intermitente lluvia. Un dolor demasiado temprano por la ausencia materna, un niño de la mano del padre, imagina, vive. La mayor parte de su creación poética y narrativa, marcada por ese importante período, es la imagen de su vida. Su más reciente poesía equidistante de ese corpus sagrado, es otro tipo de encantamiento avant garde quizás, muy siglo XXI. Su vida fundamentalmente, es la imagen de su literatura.

Yo, lloré un río. Su propio río, conmovida por su transparencia: La mirada de aquél niño, que sigue él siendo a sus 85, como su hilo azul. Y aún río a carcajadas de su invencible recurso de la hilaridad. El originalísimo, el gratísimo conversador, el gran contador de cuentos, el esposo de doña Ger, el sapiente doctor médico pediatra, padre de mi amor Fernando Antonio y abuelo de mis hijos, Fernando y Francisco que dan la vida por su abuelo.
Además por ser Fernando Silva, el nicaragüense más nicaragüense del mundo, -lo dijo él en su poema-, convida a amarle. Y sólo son un poco más de 25 años felices.


27 de mayo de 2012

Revista El Hilo Azul del Centro Nicaragüense de Escritores CNE. Año III. No 5 INVIERNO 2012. Managua, Nicaragua. p. 99